lunes, 3 de enero de 2011

Cosas que nunca dije

A mis amigos, y por encima de ellos a tí Noe: Gracias por estar ahí.
27 de octubre de 2009

De repente un día cualquiera necesitas irte. Ir a un nuevo lugar, relativamente lejos de donde siempre has estado, donde has crecido, vivido y amado. Comunicas a los más allegados tu decisión, a los conocidos que preguntan por tu futuro.

Hace poco me marché del lugar al que siempre he pertenecido y perteneceré. Ha sido en ese instante, cuando la gente me ha demostrado cuanto me quiere. 

Es, cuanto menos paradójico, que sea justo cuando apenas queda tiempo, el momento en el que te hagan saber lo mucho que te valoran y lo que significas para ellos.

Estos últimos días he tenido muchas muestras de cariño, frases sinceras que no esperaba de personas que no imaginaba. Sin duda te sorprende gratamente, te hace sonreír, sentir, y siendo egoístas, te sube la autoestima.

Y mi cabeza loca se pregunta cuantas veces habré sentido cariño por otras personas y no se lo he dicho. Cuantas personas han significado algo en mi vida y no lo saben. A veces no lo hacemos por vergüenza, por miedo al ridículo, por no querer dejar al descubierto nuestro corazón, para protegernos. A veces si lo dices, a veces encuentras personas que al oírtelo decir a otro se jactan de ello, escondiendo tras su risa irónica su propio miedo a no ser queridos o apreciados.

Hoy mi tarea pendiente es no tener miedo a decir cuanto aprecio a algunas personas. Mi tarea pendiente va a ser darte las gracias amig@, y mi “gracias” es un gracias que engloba otras muchas más gracias dentro. Cuando te diga gracias, digo gracias por comprenderme, y también por no hacerlo, por bajarme de las nubes cuando volaba demasiado alto, por despegarme del suelo cuando empezaba a hundirme. Gracias por hacerme reír sin motivo, gracias por esas bromas, por esos momentos de risas que tanto bien nos hicieron, aunque en ese momento no lo notáramos. Gracias por seguirme en mis locuras aunque a veces no te apeteciera. Gracias por esas charlas y esos cafés, porque elegiste mi compañía para tomártelos. Gracias por tú amistad sincera, la llevaré siempre conmigo, la cuidaré y la protegeré en el tiempo. Gracias por estar ahí cuando lo necesito aunque tú nunca me lo digas, por que eso le da más valor. Gracias por quererme tal como soy, con mis cosas buenas, con mis defectos, pero sobretodo en mis malos momentos. Gracias por formar parte de algunos de los momentos de mi vida que siempre guardaré conmigo, porque esos instantes que parecían banales, perduraran en el tiempo, inamovibles, para siempre en mi memoria, inundándolo todo al recordarlos. Gracias por tu hombro y por ser capaz de entender por que lloraba. Gracias por decirme las verdades aunque me dolieran, seguramente necesitaba oírlas aunque me diera miedo escucharlas. Gracias por tu alegría, ya sabes que es mi sustento. Gracias por arroparme en las tristezas, de algunas he salido airosa a causa de tu mano amiga. Gracias por no juzgarme cuando los demás lo hicieron. Gracias por saber escucharme cuando no paraba de hablar y gracias por arrancarme las palabras cuando insólitamente no tenía ganas de hacerlo. Gracias por tu luz, me llevo a puerto muchas veces. Gracias por animarme, a veces realmente lo he necesitado. Gracias por ver más allá del envoltorio, no muchos lo hicieron. Gracias por tomarte el tiempo para saber como era, a veces no lo puse fácil. Gracias por tus consejos, aunque no siempre los siguiera. Gracias por algunas frases, sin darte cuenta me ayudaron. Gracias por hacerme pensar y enseñarme a reflexionar, ya sabes que a veces soy muy impulsiva. Gracias por no coartar mi manera de ser, hubiera dejado de ser yo, gracias por dejarme ser yo aunque a veces te desconcertara. Gracias por tus palabras de cariño, por los halagos, por esos guiños. Gracias por la complicidad, es una sensación increíble. Gracias por los abrazos, me reconfortaron en muchas ocasiones. Gracias por defenderme de todo corazón, es cuando mas cerca te he notado. Gracias por la compañía, cuando no la tenemos es cuando nos damos cuenta de lo mucho que significa. Gracias por ser mi amig@ sin más intenciones, sin más dobleces. Gracias por todos los sentimientos.Gracias por dejarme ser tu amiga de ello he aprendido mucho. Gracias por quererme y sobretodo gracias, muchas gracias por demostrármelo.


Si la próxima vez que nos veamos, de repente, sin previo aviso, te doy un abrazo, o un beso; sencillamente porque sí, no te preocupes, no estoy más loca que de costumbre; es que simplemente quiero darte las gracias y que sepas que yo también te aprecio, que te quiero y que tú amistad significa mucho para mi; aunque no siempre sea capaz de decírtelo.

Eva Cardona.

1 comentario:

  1. Yo no me he marchado a ningun lugar, aunque a veces me gustaría, pero sí que he sentido esa gratitud de la que hablas.
    Así que Gracias, Eva, por un montón de buenos momentos, charlas y muestras de cariño.
    Muaks!

    ResponderEliminar