Foto Eva Cardona.
(15 de diciembre de 2009)A las cosas que de verdad importan en la vida:
Hoy me siento extraña, no triste ni melancólica, siento una alegría extraña como si algo dentro de mí me dijera que la felicidad está ahí y hace días de eso.
Aquello que te hace sonreír mientras caminas rápida bajo el paraguas que cubre tu lluvia. Lágrimas de expansión de nuevas experiencias que te llenan, que más da, simplemente un mundo, que te llega , que te refuerza, gente que no te conoce en esencia, pero que son capaces de ver más allá de tus sueños. Palabras dichas en dos frases inconexas que esconden mucho. Quizás no signifiquen nada para ellos, para ti todo un universo.
Es difícil describir una eternidad de sensaciones cuando no esperas nada y recibes mucho, cuando aturdida por el momento solo atinas a abrazar a la persona que sin saberlo a levantado tu espíritu, esperando que con tu gesto sepa averiguar la gratitud escondida tras él. Ahora; que estoy a solas; adivino mi momento. Si mi lucha tuvo sentido, sin duda fue por estas sensaciones. Porque a veces la vida te pone entre las cuerdas, pero dulces golpes certeros te atraviesan el alma hasta dejarte catatónica disimuladamente. Solo espero darme cuenta de ellos siempre.
Soy consciente de que no soy mucho, pero lo que soy lo soy con sinceridad. Mis palabras no son elocuentes ,ni poseo un yo carismático, pero reflexiono y tal vez; hoy más que nunca; veo la esperanza anidada en sencillas palabras, en sutiles lenguajes gestuales que corroboran la veracidad de las silabas encadenadas. Una nada para los demás un todo para ti. Y es en esos instantes , cuando aprendes que un buda con dos velas sirve de poco para aliviar tu alma, cuando una barra de incienso puede perfumar el ambiente pero no tu día , en ese instante es, cuando te das cuenta de las cosas que de verdad importan en la vida.
Corazones de cristal calmando tempestades de un regreso inesperado. Exclamé en mis pensamientos que no merecía tanto, pero purifica oírlo. Egoísta quizá si, en el fondo todos lo somos, solo que esta vez di menos de lo que me otorgaron.
Se han ido diluyendo mis verdades, contradicciones opuestas a la realidad. Seguramente me empeñé en distorsionarlas, mi mundo era un sueño irreal cargado de defectos aturdiendo las virtudes. La mente es difícil de gobernar cuando su voluntad es libre para alzar el vuelo, debilidad a lo mejor, o simplemente poca fe.
Mi mundo interior es más mundo que el que habito. La verdad es lo único que se merecen mis pensamientos, a pesar de esto, a pesar de ahora mismo, a pesar de mí.
Porque nadie es responsable de hacer a otro feliz, pero vosotros os encargasteis de ello. Hoy debo mi fuerza, mi voluntad y hasta mis pensamientos a alguien que no conozco.
Fina lluvia en pleno diciembre. Alguien nos robó el otoño, pero mis alegrías permanecerán impasibles hasta encontrar mi verano.
Simplemente gracias!!
A Jacktürbo & Kravitz on the run, y en especial a Carles i Aïda.
Eva Cardona.

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